Por primera vez en la historia, el fútbol femenino del Lobo pudo disputar un partido oficial en su cancha de 60 y 118. También para Banfield, su rival, fue especial. El triunfo de las locales y las sensaciones de una jornada inolvidable.

No fue un encuentro más para ninguna de las protagonistas en la agradable tarde platense del sábado 23 de marzo. La rama femenina de Gimnasia tuvo su merecida oportunidad de jugar en el estadio Juan Carmelo Zerillo y ante una multitud que se acercó a alentar. El resultado final terminó siendo una anécdota, pero le permitió al Lobo hilvanar su séptima victoria consecutiva: 2-0 sin problemas, por la séptima fecha de la Zona Campeonato de la Primera B.

Durante la semana, el club hizo hincapié en el partido y en otra particularidad que rompió con las barreras establecidas: por primera vez, las mujeres estrenaron un modelo de camiseta de la institución, denominada “Historia”. Además, la gente acompañó de manera ideal, ya que colmaron la platea techada y ocuparon prácticamente en su totalidad la tribuna de avenida 60.

Al arribar al vestuario, la mayoría le dio rienda suelta a las emociones y cayeron las lágrimas. No fue fácil llegar hasta acá. Sin embargo, Milagros Oliver reconoció en la previa que no fue una batalla ganada, sino un premio al trabajo que vienen realizando.

LA PREVIA Y EL PARTIDO

Las Triperas decidieron realizar la entrada en calor en el campo, para sentir el calor de los hinchas y descomprimir los nervios de cara a semejante desafío. También algunas aprovechaban para saludar a amigos y familiares que esperaban el inicio del cotejo.

Banfield, por su parte, no salió al terreno hasta que comenzó la acción y prefirió prepararse en la zona aledaña al vestuario visitante.

Desde el pitazo inicial de Stella Maris Álvarez, Gimnasia demostró porque es serio candidato al ascenso –está puntero junto a SATSAID con 21 puntos, gracias a la presión alta, el dominio de pelota y la movilidad de sus delanteras. El Taladro no superó la mitad de cancha hasta que promedió la etapa.

Las albiazules avisaron a los 12’ tras un gran centro de Marilyn Esquivel para Florencia Sánchez, que la bajó, le tiró un sombrero a la defensora y definió débil a las manos de Lorena García. A los 27’ se produjo la apertura del tanteador para las Lobas: Corner desde la izquierda de Esquivel, la arquera no retuvo el balón y Lucía Zarza tocó al arco vacío.

Enseguida Banfield contó con su primera ocasión, mediante una apilada de María Dragneff por izquierda que culminó con un disparo desviado. Pese a eso, Gimnasia controló cada situación y se fue al descanso con la ventaja.

En la parte complementaria no se modificaron los parámetros. Las dirigidas por Mauro Córdoba buscaron liquidar el pleito y las albiverdes cambiaron su esquema para ir por el empate. Pero a los 23’ Gimnasia le puso fin a las intenciones banfileñas: pelotazo de derecha al medio para Florencia Sánchez, que sin marca la acomodó y fusiló a Flores. 2-0 y alegría para las locales.

De allí al final, solo hubo tiempo para que la figura de Milagros Olivier se agigantara en el mediocampo y para que las Lobizonas disfrutaran frente a la algarabía de su pueblo. El sábado fue redondo: la victoria en el Bosque ante 6 mil personas, la mantención de la punta del campeonato y, ante todo, el paso histórico en pos de la igualdad.

LAS VOCES DE LAS GANADORAS Y EL ENTRENADOR

Mauro Córdoba (DT):

“El triunfo es un premio al trabajo. Era un día especial y las chicas respondieron bárbaro. Me llena de orgullo saber que estamos a la altura y que el trabajo rinde sus frutos”.

“La paciencia para buscar el gol es una de nuestras virtudes. No saltear líneas y jugar por abajo, es clave en el fútbol femenino”.

“No soy un simple entrenador. Para mí también fue especial este partido, significaba lo mismo que para ellas. Durante la semana lo preparamos futbolísticamente y psicológicamente”.

Milagros Oliver:

“Ganamos muy bien. No tenía dudas de que la gente de Gimnasia nos iba a acompañar. Los hinchas del Lobo son lo más grande que hay”.

“De chiquita soñaba con que el patio de mi casa era el Bosque. Lo que viví hoy no me lo olvido nunca más”.

Mercedes Carlini:

Lo que pasó hoy superó nuestras expectativas. La gente de Gimnasia me emocionó, me costó salir de la cancha. No nos queríamos ir”.

“Nuestro objetivo es ascender. Somos una manada de lobas, una familia”.

El fútbol femenino creció muchísimo en Gimnasia y en el país. Estamos dando pasos grandes y nunca más se va a retroceder”.

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